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CARAS VEMOS – LIBRO OFICIAL DEL OCTAVO FESTIVAL DE PERFORMANCE – APUNTES TOMADOS DURANTE EL DESCENLACE DEL EVENTO.

Caras Vemos.

Caras Vemos es una pieza que consta de dos instancias diferentes; la primera es la muestra fotográfica de los participantes y la segunda es una serie de textos escritos en vivo durante la jornada de performance.

No pude hallar mejor lugar para escribir en directo. Desde donde todo lo podía ver nada podía ver; Tenía una panorámica de las bodegas; todos fueron llegando y las obras fueron siendo. ¿Dónde poner el punto? ¿Cuándo empieza una y termina otra?, A mi modo de ver, ni siendo el mismo artista se podría ver todo en la obra. La ausencia de visión y la sensación de ignorancia nos hacen humanos.

Las fotos del Álbum Oficial, la instancia donde se hallan las fotografías, son producto de un arqueo en redes sociales y bases de datos en internet. A partir de la lista de seleccionados en la página de Helena Producciones, se buscaron en Facebook las personas que respondían a los nombres publicados. Algunos artistas no tienen Facebook, otros al parecer no son los artistas sino sus homónimos.

En segunda instancia el libro consta de 25 páginas escritas en vivo, en lo que pretendía ser una crítica de arte escrita en el momento en que ocurrieran las obras. Se convierte entonces en un intento por ver, y sobre todo en una reflexión desordenada ante este problema, al parecer tan simple. Ver, Evento, Arte, Performance, entre otros, son conceptos abordados en el libro, así como algunas frases “Ingeniosas” en el juego In-situ.

A continuación cito algunas frases del libro oficial y el Link de descarga del PDF sin edición. Pido entonces paciencia ante los errores ortográficos, los errores de tecleo y el desorden de las divagaciones. El error no existe. La máquina de escribir (una Máquina Manual Brother Deluxe 1350) no tiene auto-corrección; está a medio camino entre Manuscrito y texto pleno. (Recuerde: el corrector de ortografía de Microsoft Office pone una línea roja debajo de nombres como Jaques Derrida y no debajo de nombres como Adam Smith).

       El universo entero es un lugar donde ocurren múltiples acciones.

–       “Si usted hace una bobada, es un bobo. Si usted hace diez bobadas es un bobote; si usted hace 100 bobadas es terco. Si hace mil, quizá empiece a ser artista.”

–       ¿A cuántas fotos por minuto funciona usted?

–       … para ello tuvieron que instalar las industrias, quebrar, morir, abandonar el lugar, dejar de barrer, dejar de trapear; tuvieron que instalar la baranda para que se ensuciara. Para su gran instalación tuvieron que crear el sol. Pintar de blanco las paredes. Abandonar el mundo. La sensatez. Cinco mil años después se hace posible este festival.

–       Dios está sentado en el cielo, sobre una torre de sillas Rimax.

–       Hacer un performance en el marco del festival de performance, es como solo hacer el amor, el día del amor y la amistad.

–       Se pandean, se desjetan, se quiebran y crujen, todas esas metáforas desvencijadas.

–       ¡¡Se cayó la bola de espejos!! – ¡Salieron Chispas! – ¿Sin bola no hay rumba? – Sin bolas no hay arte.

–       Desde aquí todo se ve, por ello no se ve nada.

–       Haced y exhibid todos de él, tengo sed. Mañana estarás conmigo en el paraíso.

LINK:

Libro Oficial Festival Performance VIII

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LOS VIGILANTES, NUEVOS GUÍAS EN LA EPOCA DE LA DESPERSONALIZACIÓN – COMENTARIO SOBRE LA EXPOSICIÓN DE LAS OBRAS DE LUIS CABALLERO EN EL BANCO DE LA REPUBLICA – EL DESEO Y EL TORMENTO SECULARIZADOS EN LA OBRA DE LUIS CABALLERO – OCTUBRE 2012.

Cuando visité la sala, fue el vigilante quien me expresó que era una obra de un tipo atormentado, quizá por ser homosexual, que había cierta negación de su condición y dolor en los cuadros debido a ser lo que era. Hizo una explicación a su modo del estilo del artista, se explicó así mismo relacionando la temática y los datos biográficos de Caballero, con datos y conocimientos de su propia experiencia; por ejemplo creía que un hombre que le gustara otro hombre estaba poseído por un demonio, que le confundía y le hacía ir contra las leyes biológicas. Es interesante no poner oídos sordos a aquellos que intentan explicarse el arte, y más cuando este arte ha creado una distancia infranqueable entre los ojos y las obras.

Caballero Ilustre.

La exposición de Caballero en Cali ha sido de vital importancia para los artistas jóvenes que visitaron la muestra, debido a que pudieron conocer de primera vista las obras de este importante artista colombiano. Sabiendo que a Cali llega poco y que más bien los eventos culturales se centran en ciudades más organizadas como Medellín y Bogotá, esta propuesta del Banco de la Republica toma mucha importancia, pues gracias a ella muchos fuimos los que vimos por primera vez a Caballero, a sus obras en vivo.

Sin querer ahondar en un análisis de sus obras, pues no es el fin de este artículo, creo que verlas directamente nos ayuda a comprender la dimensión del artista y sobre todo el porqué de su importancia a nivel nacional. A mi modo de ver posee un estilo sui generis en el contexto colombiano, surgió en un momento en el que la pugna entre figuración y abstraccionismo llenaban las páginas de crítica de arte, atacándose entre partidarios de la una y la otra. Caballero llegó en un momento clave, para callar muchas de esas voces torpes que al llevar un discurso al extremo se convertían en ingenuas habladurías de arte. Que el abstraccionismo y la plástica pura, que la figuración y la obligación política del artista, que la tendencia burgués de quitar toda dimensión problemática al arte y la tendencia comunista de querer usar el arte para dar contenidos. Hoy sabemos que ni lo uno ni lo otro son puntos de vista válidos, y en su momento Caballero fue la piedra angular con que la discusión quedo un poco relegada, y se comprendió por fin en Colombia que el arte se encarna en múltiples modos – Manieras – de ser y del hacer.

Vigilantes del mundo.

En el espacio del Banco de la República las medidas de seguridad son eficientes maneras de prevención, maletines en casilleros nucleares, dos vigilantes y un par de policías en el primer piso y dos o más encargados de la seguridad en el segundo, donde están las salas del Museo del Oro y la sala de exposición. La exposición de Caballero EL DESEO Y EL TORMENTO SECULARIZADOS EN LA OBRA DE, tuvo en su cuidador un intérprete, que quizá matando su tiempo de vigía leyó una y otra vez las fichas y los textos de la retrospectiva. Cuando visité la sala, fue él quien me expresó que era una obra de un tipo atormentado, quizá por ser homosexual, que había cierta negación de su condición y dolor en los cuadros debido a ser lo que era. Hizo una explicación a su modo del estilo del artista, se explicó así mismo relacionando la temática y los datos biográficos de Caballero, con datos y conocimientos de su propia experiencia; por ejemplo creía que un hombre que le gustara otro hombre estaba poseído por un demonio, que le confundía y le hacía ir contra las leyes biológicas. Es interesante no poner oídos sordos a aquellos que intentan explicarse el arte, y más cuando este arte ha creado una distancia infranqueable entre los ojos y las obras. El maniqueísmo se expresa en Caballero en lo sagrado y profano del mismo ser humano, en la ambigüedad entre abstracción y expresión, en el amor y la religión. La poética, dice Octavio Paz, es encapsulada por la religión que a su modo impone una determinada forma de vivir poéticamente; El arte contrario a la religión es la destrucción de toda determinación y la materialización de las fuerzas que tensan las ideologías, incertidumbres y demás. Toda incertidumbre es curada por Dios, y toda duda es maldita a los ojos del dogma; no se puede mirar para atrás porqué se convierten todos en sal. En términos del vigilante de la exposición, se notaban todos esos miedos del artista, todas esas cosas de la religión, lograba imponer el cuerpo del hombre así sea en pedazos, no entendía porque pintaba los cuerpos así, pero admitía que eran imágenes impactantes y bonitas.

Guías sin Mapa.

En este mundo donde se despersonalizan todas las relaciones post-humanas, nadie atiende su tienda, no hay a quien reclamar por un servicio al otro lado de la línea, hay salas, centros comerciales y lugares de civilización con extensos y complicados mapas pero sin personal que guíe, la empresa ya no tiene cara; aparte de la que tiene para sus clientes potenciales; Sin embargo el vigilante es un mal necesario para este nuevo mundo tan sistemático, al ser el único que mantiene contacto con los usuarios se convierte necesariamente en guía, y más en torpes sistemas como el transporte masivo. No hable con el conductor ni con nadie, no hay quien preguntarle un precio en Carrefour; pero el sistema funciona mal. El vigilante es la única cara que queda por fuera del vidrio, y sin embargo está ahí sin información, él no suele saber. Esto lo expreso no en contra su oficio, ni mucho menos, sino más bien como reflexión de las nuevas formas de relacionarnos con las instituciones y como estas ya no están dispuestas a contratar a nadie para esas penosas e indeterminadas labores de las relaciones publicas, a pesar de que el departamento de dichas relaciones públicas, sea el más limpio y bien-hablado de toda las empresa.

Volviendo a mi visita a la sala del Banco de la Republica, fue grato tener con quien hablar y escuchar algo diferente a no se pare en la línea amarilla, no tome fotos, ¿que lleva ahí?, etc.

 

METEN MANO A LA FORMACION – COMENTARIO SOBRE LA ENTREVISTA A JOSÉ HORACIO MARTÍNEZ EN LA REVISTA ARTERIA No. 35. – SEP – 2012

Hay que aprender a ver.

En la entrevista a José Horacio Martínez, publicada en la última Arteria (#35), el artista alude a su papel como pedagogo además de su dedicación artística. Este punto es vital pues ayuda suficientemente a ver de manera crítica la situación actual de la Universidad en relación con algunas metodologías de clase y procesos irregulares al interior.

Antes de dar rienda suelta al dedo en la llaga, quiero resaltar algunos puntos con los que estoy de acuerdo con el artista y que me parecieron muy importantes. Primero que todo Martínez relaciona el saber-ver con un proceso de aprendizaje y no de postura, es decir que pone en evidencia su propia formación y la forma como asumió su paso por talleres y maestros, pues la última confrontación que cada uno de nosotros tiene es con uno mismo, y allí es donde se decide usar o no los espacios, los maestros y sobre-todo el tiempo. Con esto quiero decir que gracias a los procesos formativos, a su inmersión en la reflexividad y práctica logró hacerse como persona y como crítico de su tiempo de estudiante (que apuesto aún continua), con respecto a la situación de la Institución en los 90´s; Incluso cabe anotar que llegó a ser director de la escuela. La legitimidad de su proceso es algo podría poner tranquilo a un purista, una carrera fluida, de trabajo constante y de reflexión en torno a las artes, siempre con una respuesta práctica; creo allí se encuentra el meollo de todo esto.

Las relaciones con la forma, con el material y con la lectura son vitales para el artista en formación, incluso suena tonto y obvio hablar de ello, pero hoy parece que estamos lejos de necesitar hablar y respaldar nuestra posición y postura (Lo cual permite que muchos personajes anden por ahí ostentando un título). Con esto quiero decir que Hay mucho artista (yo añadiría maestros, alumnos, críticos, galeristas, peluqueros, científicos, humanos) que no hace un culo[1].

En este punto ocurre un gran problema de índole estético: El poema y el arte no son directamente proporcionales al trabajo que cueste hacerlos, este es un principio básico de la estética contemporánea que como todo, tiene y no tiene razón. En un contexto como este, creo necesario el trabajo serio, constante y reflexivo en torno a las artes, incluso pensando que se trata de un legado humano al cual no es confiable el común PORQUE SI. Sin querer ahondar en este punto, pues existen libros en torno a ello, agrego que el papel del artista en formación, sea alumno o maestro, es la actividad en el contexto y para ello hay que meter mano en la FORMACION DE LOS OTROS. Pues en una comunión no hay público-artista, somos todos artistas, hipnotizados por un maestro de ceremonias que exige respuesta. Solo dios es silencio, como humanos tenemos que hablar.

Formación previa, formación posterior – Nunca hay tales, pero algo de ello existe.

Este punto es delicado, pues no hay que hacer un gran estudio de sociología para afirmar que quienes llegan a estudiar a Bellas Artes son niños de 17 años, máximo 20, con algunas excepciones, quienes se sorprenden por las muestras más novedosas y extraordinarias del arte mundial, a quienes les llegan a sus correos los artistas del power-point y quienes toman irreflexivamente una postura aparentemente libre de convenciones, que les ata al peor direccionamiento de su trabajo, la despolitización. En mi corta experiencia en Bellas Artes he notado como son confundidos con términos y dicotomías que no están listos para afrontar, pues toda respuesta simple es extirpada de sus dimensiones problemáticas. En este punto, el ejemplo de José Horacio Martínez es más que elocuente para determinar la necesidad de replantearse constantemente los modos de educar en artes y revisar ciertos procesos irregulares al interior.

Cuando llegó Martínez a estudiar en la institución llegó con una formación previa y sobre todo con una postura ética del trabajo que chocó con su contexto.

Meten mano.

Meten mano a la comida con las manos sucias, meten mano en proyectos de gobierno seres oscuros y transparentes (la transparencia es un valor positivo para los políticos, como la limpieza) amontonando al lado del poste bolsas de basura, personas que sobran hacen fila y crean disturbios por un subsidio alimenticio. Meten mano en la educación las nuevas y frescas pedagogías del emprendimiento, pues para vender empanadas es mejor saber Excel…

Sin mente son contratados maestros en la institución. En la actual crisis económica de la Universidad, ¿es viable exigirles a los profesores calidad en las clases? (que pronto se llamarán ciclos). Pues hay que apartarse de los ciclos, del lagarteo y la necesidad, pues la necesidad es miserable no siendo igual morir de hambre por el arte, en tal caso no se es miserable.

En Bellas Artes pagan poquito, se queja un “profe” en plena clase, el estado anímico ciertamente no es el mejor. Sin embargo el arte no es la institución, a pesar de que esta necesite urgentemente una revisión. Muchos han reconocido la actual crisis del campo en la ciudad y el estado en el cual llegan los estudiantes a la carrera; la lectura y la actividad reflexiva, sus metas cada vez más pequeñas; está agonizando la utopía.

Creo que es más que viable pedir calidad, a pesar de que esta no es la palabra indicada, es necesario pedir al maestro un dialogo, relaciones carnales con los temas y con las técnicas, con la crítica y la auto-crítica; que no se limiten al Power-point, al video-beam y a la pereza. En este punto somos todos responsables.

Comité de aplausos y auto-crítica.

Me llamó la atención de la entrevista la inclusión de un título como La enciclopedia Salvat, pues hoy se proclama la muerte de ésta en manos de las enciclopedias virtuales y en red; Me llamó la atención que Martínez hable de un comité de aplausos y compare los escenarios de Cali, Popayán y Bogotá. Los Procesos al interior como iniciativas de rebote en la institución. Se rompe la inercia cuando alguien habla (expone) y hurga en el otro. Lo mueve como una bola de billar “descovalada”, pues es imposible calcular para donde va a coger y cuál será la respuesta. En todo lo afirmado por Martínez en la entrevista es pertinente hacer hincapié en la responsabilidad que tenemos como artistas en formación, pues todo cuadro, dibujo o escultura necesita de los ojos formados de otro que los perciba, todo árbol que se cae necesita unos oídos que lo oigan caer, todo arte necesita una crítica pedagógica que rescate y no deseche en prejuicios el estado actual del campo, pues hoy es muy fácil decir: Hay crisis, por eso estamos así, postura que paradójicamente ensancha la crisis y da pie a la siesta.


[1] Frase que me dijo el mismo José Horacio Martínez, cuando le pedí una foto en Proartes.

DE CURADURIAS Y ARBITRARIEDADES.

Comentario teniendo en cuenta un pequeño aparte publicado en la revista Arteria # 35

Si las palabras del artista no le atribuyen directamente a las obras una dimensión del terror y su intención está lejos del horror y sobretodo de las películas de terror, porque la curaduria incluyó estas dos obras en un espacio que desesperadamente se le llamó “Vengo por la espalda”. Creo que la obra pierde valores importantes, que el mismo artista pone de manifiesto, al ser incluida en este espacio.

 

LO PUBLICADO EN ARTERIA # 35 FUE:

BOGOTÁ Cortesía: Rojo Galería.

Galería Doce Cero Cero

William Bahos: ‘Retratos’ – Septiembre 12 – octubre 12 – En palabras del artista

“los rostros pierden su esencia y finalidad, como es dar una identidad al individuo, para convertirse en presencias inquietantes cuyos rasgos faciales se transfiguran y  Diluyen en altos contrastes, imágenes que se fragmentan en planos de color propios de la imagen digital y elementos que nos enfrentan a lo efímero del cuerpo”.