En diversos medios de comunicación se ha manifestado que las señales de tránsito se han modificado por vándalos, con el fin de causar el terror e intimidar a sus víctimas, antes de los robos y atracos. En RCN se expresó que estas señales están siendo dañadas por los mismos rateros. En prensa salió una foto, un policía comprometido limpiaba un pare; Es una imagen perfecta de la situación en esta ciudad. La fuerza pública se preocupa más por el maquillaje de La-imagen­ de la seguridad, que realmente en combatirla. Combatirla significa un plan cultural y educacional de muchos años de aplicación; los alcaldes solo duran 4 años y necesitan figurar, crear políticas que visualicen su corto papel como líderes. Pequeños líderes que piensan a pocos centímetros de la nariz. Más policías no significan más seguridad, como más computadores no significan más educación.

A propósito en una propaganda de una biblioteca en red sale un niño corriendo con unos libros muy gruesos (no tengo idea un niño de 8 años porqué motivo iba a manipular volúmenes tan grandes) y en un tropezón por la incomodidad de cargar con sus manitas dichos mamotretos enormes, se cae y se le caen todos los libros. Se anuncia una enciclopedia virtual, una página de ayuda a tareas e Investigación para dejar atrás esas viejas dinámicas incomodas y jartas del libro impreso.

Volviendo a las señales de tránsito, en la nota del noticiero RCN salió un extranjero sorprendido de ese extraño icono expresando su confusión; indignación por la opinión pública que repudia estos actos vandálicos; y en este punto se pueden decir dos cosas. La primera es que dañar las señales de tránsito no es correcto, es altamente riesgoso para las convenciones de movilidad e “Inteligencia Vial – Úsela”, pero aparte de la inteligencia vial también se debe usar la inteligencia en su sentido tradicional. El otro punto es que la opinión pública confunde dos momentos de la imagen pues una cosa es el acto vandálico del atraco, robo y sicariato (referente) y otra cosa distinta es el acto vandálico de dañar una señal de tránsito (referencia u obra). En este punto es viable rescatar la operación del artista en cuestión, anónimo creo yo, como lo dictan las normas más esenciales del grafiti y el juego contra-simbólico.

El icono entonces se convirtió en una protesta que fue oída, pero oída mal; el culpable de los males de la seguridad es aquel que lo hace notar, aquel que habla de ello y rompe el silencio; peor aun cuando ese alguien es un anónimo que donde aparezca le cobran alrededor de 5 o 6 salarios mínimos por señal-dañada. En este punto hay una relación importante con el arte, pues en muchas épocas ha sido este el que habla de lo innombrable en tonos como el humor, ironía, sarcasmo, panfletos y expresión directa de las ideologías en las obras.

Limpiar las señales de tránsito no acabará con la inseguridad, ciertamente evitará accidentes (afortunadamente en una ciudad-caos como esta). De igual manera intervenir las señales de tránsito tampoco acabará con la inseguridad. Pero así es el grafiti. Por ahora hay que seguir haciéndonos los locos.

Por último quiero resaltar que no es mi intención rescatar este tipo de acciones. Sin embargo es interesante analizar o más bien reflexionar en torno al fenómeno que se extiende desde las calles hasta la transmisión pública nacional en televisión y prensa en este caso. Creo que el país está comprometido con cambiar su imagen tradicional, de cambiar el estado anímico de sus ciudadanos; Vallenatos como los de Jorge Celedón y canciones como las de Pipe Calderón emiten un mensaje de esperanza en medio de la tormenta; Es necesario atraer la empresa privada extranjera y por ello hay que barrer por donde pasa la suegra. ¿Qué sucede cuando esta intención de “Cambiar la imagen del país” en el interior y exterior no es consecuente con las políticas internas? En otras palabras, el problema de movilidad e inseguridad existe y somos testigos de ello.

El emplazamiento de los avisos, “cuidado lo atracan”, la naturaleza trasgresora del grafiti, su pertinencia simbólica en el contexto hacen de estas piezas un importante documento de denuncia, a mi modo de ver…

 

 

Fotografía tomada del ADN

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